Vapeur d’Orange. Primer premio en France.

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Mi cortometraje Vapeur d’Orange se anotó el pasado 20 de junio el primer premio a nivel regional en el concurso de cortometrajes organizado por la CROUS en Lyon, Francia.

Luego de haber ganado 4 premios en otro concurso en la misma ciudad (mejor cortometraje, mejor sonido, mejor actriz y segundo premio del público) meses atrás, volvió a ser seleccionado y resultar ganador.

Mi colaboración con la música Mattea a través del proyecto SOMA (Sosa-Mattea) sigue su recorrido por festivales y concursos de cine. Este triunfo significa también el pase directo al concurso nacional a celebrarse en Clermont-Ferrand próximamente.

Nota original con resultados y crítica: https://www.crous-lyon.fr/palmares-concours-film-court/

 

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Luis Armando Sosa Gil - Vapeur d'orange

La Relación entre la Ansiedad y La Creatividad según Kierkegaard

La Relación entre la Ansiedad y La Creatividad según Kierkegaard

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El filósofo danés nos ofrece un valioso punto de vista acerca de cómo la ansiedad (esa cosa indefinida y aterratora) está estréchamente relacionada con la creatividad y por qué nuestra productividad depende de cómo nos relacionemos con ella.

Para Kierkegaard, la ansiedad es una fuerza dual que puede ser tanto destructiva como generativa, dependiendo de cómo lidiemos con ella. En su tratado El concepto de la ansiedad, el filósofo danés explica la ansiedad como el efecto mareador de la libertad y la inmensidad de la existencia humana: una posibilidad que o te paraliza o te invita a actuar. Escribe:

La ansiedad es completamente diferente al miedo y a conceptos similares que se refieren a algo definitivo; la ansiedad es la realidad de la libertad como la posibilidad de la posibilidad.

[…]

La ansiedad puede compararse al mareo. Aquél que por casualidad se encuentre mirando hacia el ancho abismo se mareará. Pero, ¿cuál es la razón para esto? Está tanto en su propio ojo como en el abismo, porque supón que no hubiera mirado hacia abajo. Es así como la ansiedad es el mareo de la libertad, que emerge cuando el espíritu quiere proponer la síntesis y la libertad se asoma al abismo hacía su propia posibilidad, echando mano de la finitud para soportarse a sí misma. La libertad se rinde ante el mareo. En ese preciso momento todo ha cambiado, y la libertad, cuando vuelve a surgir, se encuentra con culpa. Entre estos dos momentos está el salto, que ninguna ciencia ha explicado y que ninguna ciencia puede explicar. Aquél que se vuelve culposo en la ansiedad se vuelve tan ambiguamente culposo como es posible volverse.

Quizá sin tantos conceptos figurativos podamos entender que la ansiedad de la que habla Kierkegaard es esa parálisis ante lo indefinido. Estamos educados a actuar y tomar decisiones basados en lo limitado, lo finito, lo mesurable. O al menos eso creemos. Pero cuando estamos parados frente al acaso, entonces surge el mareo. Y el mareo es la ansiedad. Pero el filósofo lleva ese concepto un paso más allá diciendo que una vez que hemos sentido ese mareo y esa parálisis ante la libertad, cuando volvemos a sentirlo ya va cargado de culpa. Y la combinación de la culpa y la ansiedad, apunta, “es el peligro de caer; en otras palabras, el suicidio”.

Sin embargo, para Kierkegaard la ansiedad también es una gran educación para los hombres, y argumenta que el fracaso o la fecundidad dependen de cómo nos orientemos en la ansiedad. “Quien esté educado [en la posibilidad] se queda con ansiedad; no se permite a sí mismo ser engañado por su falsificación incontable y recuerda claramente el pasado. Así los ataques de ansiedad, incluso si son aterradores, no lo serán tanto como para que corra de ellos. Para él, la ansiedad se vuelve un espíritu de servicio que contra su voluntad lo lleva a donde realmente desea ir”.

Así, para Kierkegaard la relación entre la creatividad y la ansiedad es muy estrecha. Es precisamente porque es posible crear (crearnos a nosotros mismos, crear nuestras innumerables actividades diarias, escoger un camino y seguirlo) que uno siente ansiedad. Nadie sentiría ansiedad si no hubiera posibilidades. Y naturalmente crear significa destruir algo previo. La culpa de la que habla Kierkegaard tiene mucho que ver con defraudarnos a nosotros mismos al paralizarnos ante las posibilidades y no atrevernos a destruir y crear.

Texto de Pijama Surf: http://pijamasurf.com/2013/08/la-relacion-entre-la-ansiedad-y-la-creatividad-segun-kierkegaard/

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Si nunca has ido al súper y has visto tantos productos en los cuales elegir: tamaño, color, químicos, duración, marca, diseño, etc… no has experimentado la libertad.

LA PÉRDIDA DE ESPECIFICIDAD A LA QUE DARIAN LEADER SE REFIERE

LA PÉRDIDA DE ESPECIFICIDAD A LA QUE DARIAN LEADER SE REFIERE

Estoy comenzando a leer un libro La Moda Negra. Duelo, melancolía y depresión. (leer análisis: http://www.letraslibres.com/revista/libros/el-legado-de-la-perdida) del psicoanalista Darian Leader y al comienzo ha atrapado mi atención porque me remitió a mis clases de filosofía. El fin de esta entrada es citar un poco sobre cómo la repetición termina con la singularidad y la atención en los matices.

Actualmente la gente va de un lado a otro, de una ropa a otra, de un celular a otro (consumo), de un medio electrónico a otro, de un país a otro (Turismo), de una marca a otra, de una relación sexual a otra (recomiendo ver la película Shame dirigida por Steve McQueen), así, consumiendo el todo por la nada, sin profundizar en el detalle y lleva a vivir en un mundo de ansiosos y medicados: si se enferma, unas pastillas y a seguir con lo que viene.

La repetición, es decir, deja ver un vacío bajo un entramado de lo mismo que distrae, uno, porque no permite ver singularidades; dos, intensifica la atención en lo repetido más que en lo encubierto por esto.

No pondré más de mi cosecha, comparto con ustedes.

Cada intento de dar al Holocausto un marco narrativo corre el riesgo de convertirlo en una historia de heroísmo y valor o de muerte y derrota. Esto es porque las narraciones humanas siguen siendo las mismas. […] Y eso es precisamente lo que hace una historia particular inapropiada para representar cualquier cosa que tenga que ver con el Holocausto.
Películas como ‘La lista de Schindler’ fallan tan conspicuamente en abordar el tema precisamente por esta razón. En el momento en el que las convenciones del cine hollywoodense son introducidas, se pierde toda especificidad y prevalecen las narraciones de valores sobre el conflicto entre el bien y el mal.
El Holocausto se vuelve igual que cualquier otra desastrosa trama de película, con los mismos giros, vueltas y elementos inevitables. Si afirmamos que el Holocausto no fue reducible a una sola historia, ¿de qué otra forma puede ser contada cualquier cosa sobre él más que a través de listas? Esto es precisamente lo que vemos con una película como ‘Shoah’ de Claude Lanzmann. (35-36 en La Moda Negra de Leader)

Les comparto la película citada por Leader: Shoah (1986).

Descripción en Youtube:
Shoah (del hebreo שואה, “catástrofe”) es una película documental del realizador francés Claude Lanzmann, estrenada en 1985, y de aproximadamente nueve horas de duración.

El filme de Claude Lanzmann es un documental de historia oral, filmado a lo largo de cerca de diez años en diferentes continentes. Reúne testimonios, en primera persona, de víctimas, testigos y verdugos del exterminio de las comunidades judías durante la Segunda Guerra Mundial. Cada uno de los invitados a participar en el documental narra su personal vivencia de los sucesos relacionados con el Holocausto judío.

El formato de las intervenciones fue concebido por Lanzmann como una entrevista. El director interviene para evocar los recuerdos de cada invitado, en ocasiones preguntando por detalles técnicos (por ejemplo, sobre el número de vagones de cierto tren, o la capacidad de cierto horno crematorio), o por emociones y sentimientos, e incluso sobre detalles relativamente anodinos, pareciendo tener su papel una mera función fática (como, por ejemplo, cuando pregunta si había árboles en el gueto de Varsovia). Sin embargo, no es difícil interpretarlo como una falsa entrevista, en la que el director solamente pregunta u observa cuando el entrevistado no puede, o no quiere, seguir hablando. Es frecuente que los testigos se detengan a causa de un desmoronamiento psicológico. En esas ocasiones, Lanzmann insiste en el deber del invitado de seguir hablando.

Es importante subrayar, para destacar la peculiar naturaleza documental del filme, que la película no contiene imágenes de archivo ni banda musical. Toda la obra se estructura en entrevistas individuales o colectivas, en tiempo presente y en los más variados escenarios, o en visitas a los lugares donde ocurrieron los hechos tal y como se conservan en el momento de la grabación, estando presentes o no los testigos. El hecho de que no haya voz en off, salvo brevísimas intervenciones para aclarar lugares o hechos obviamente desconocidos para el espectador, recalca, por otro lado, que el filme se concibió bajo los planteamientos de la historia oral.

Los testimonios se recogieron en los siguientes idiomas: inglés, francés, alemán, italiano (empleados todos ellos directamente por Claude Lanzmann), yiddish, hebreo y polaco. La versión española no se editó doblada, sino subtitulada.