La Voz de Baudelaire (por Ferran MDE) – Piezas & Jayder

La Voz de Baudelaire (por Ferran MDE) – Piezas & Jayder
(del álbum Mal Ejemplo)
letra / lyric

Mi cuna se encontraba junto a la biblioteca,
donde novela, ciencia, fábula…todo,
ya polvo griego, ya ceniza latina, se confundía.
Yo era alto como un infolio,
y dos voces me hablaban.
Una, insidiosa y firme, decía:
“La Tierra es un pastel colmado de dulzura,
yo puedo forjarte un apetito de una grandeza igual”,
y la otra susurraba:
“¡Ven! ¡Oh, ven a viajar por los sueños, lejos de lo posible y de lo conocido!”.
Ésta cantaba como el viento en las arenas,
fantasma no se sabe de qué parte surgido,
que acaricia el oído a la vez que lo espanta.
Yo le respondí:
“¡Sí, dulce voz!”.
Desde entonces,
data lo que se puede denominar
mi llaga y mi fatalidad.
Detrás de los paneles de la existencia inmensa,
en el más negro abismo,
veo distintamente los más extraños mundos y,
víctima extasiada de mi clarividencia,
arrastro en pos serpientes que mis talones muerden.
Desde ese momento,
igual que los profetas,
amo con inmensa ternura el mar y el desierto,
sonrío en los duelos y lloro en las fiestas,
encuentro un gusto dulce al más ácido vino,
tomo a menudo los hechos por mentiras,
y caigo en los agujeros por mantener mi vista pegada al cielo.
Pero esa voz me consuela,
diciendo:
“Son más bellos los sueños de los locos, que los del hombre sabio”.

***

Texto de Ciuad Seva
Leer aquí: http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/fran/baudelaire/lavoz.htm

La Voz
por Charles Baudelaire

Se encontraba mi cuna junto a la biblioteca,
Babel sombría, donde novela, ciencia, fábula,
Todo, ya polvo griego, ya ceniza latina
Se confundía. Yo era alto como un infolio.
Y dos voces me hablaban. Una, insidiosa y firme:
«La Tierra es un pastel colmado de dulzura;
Yo puedo (¡y tu placer jamás tendrá ya término!)
Forjarte un apetito de una grandeza igual.»
Y la otra: «¡Ven! ¡Oh ven! a viajar por los sueños,
lejos de lo posible y de lo conocido.»
Y ésta cantaba como el viento en las arenas,
Fantasma no se sabe de que parte surgido
Que acaricia el oído a la vez que lo espanta.
Yo te respondí: «¡Sí! ¡Dulce voz!» Desde entonces
Data lo que se puede denominar mi llaga
Y mi fatalidad. Detrás de los paneles
De la existencia inmensa, en el más negro abismo,
Veo, distintamente, los más extraños mundos
Y, víctima extasiada de mi clarividencia,
Arrastro en pos serpientes que mis talones muerden.

Y tras ese momento, igual que los profetas,
Con inmensa ternura amo el mar y el desierto;
Y sonrío en los duelos y en las fiestas sollozo
Y encuentro un gusto grato al más ácido vino;
Y los hechos, a veces, se me antojan patrañas
Y por mirar al cielo caigo en pozos profundos.
Más la voz me consuela, diciendo: «Son más bellos
los sueños de los locos que los del hombre sabio».

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s