LA PÉRDIDA DE ESPECIFICIDAD A LA QUE DARIAN LEADER SE REFIERE

LA PÉRDIDA DE ESPECIFICIDAD A LA QUE DARIAN LEADER SE REFIERE

Estoy comenzando a leer un libro La Moda Negra. Duelo, melancolía y depresión. (leer análisis: http://www.letraslibres.com/revista/libros/el-legado-de-la-perdida) del psicoanalista Darian Leader y al comienzo ha atrapado mi atención porque me remitió a mis clases de filosofía. El fin de esta entrada es citar un poco sobre cómo la repetición termina con la singularidad y la atención en los matices.

Actualmente la gente va de un lado a otro, de una ropa a otra, de un celular a otro (consumo), de un medio electrónico a otro, de un país a otro (Turismo), de una marca a otra, de una relación sexual a otra (recomiendo ver la película Shame dirigida por Steve McQueen), así, consumiendo el todo por la nada, sin profundizar en el detalle y lleva a vivir en un mundo de ansiosos y medicados: si se enferma, unas pastillas y a seguir con lo que viene.

La repetición, es decir, deja ver un vacío bajo un entramado de lo mismo que distrae, uno, porque no permite ver singularidades; dos, intensifica la atención en lo repetido más que en lo encubierto por esto.

No pondré más de mi cosecha, comparto con ustedes.

Cada intento de dar al Holocausto un marco narrativo corre el riesgo de convertirlo en una historia de heroísmo y valor o de muerte y derrota. Esto es porque las narraciones humanas siguen siendo las mismas. […] Y eso es precisamente lo que hace una historia particular inapropiada para representar cualquier cosa que tenga que ver con el Holocausto.
Películas como ‘La lista de Schindler’ fallan tan conspicuamente en abordar el tema precisamente por esta razón. En el momento en el que las convenciones del cine hollywoodense son introducidas, se pierde toda especificidad y prevalecen las narraciones de valores sobre el conflicto entre el bien y el mal.
El Holocausto se vuelve igual que cualquier otra desastrosa trama de película, con los mismos giros, vueltas y elementos inevitables. Si afirmamos que el Holocausto no fue reducible a una sola historia, ¿de qué otra forma puede ser contada cualquier cosa sobre él más que a través de listas? Esto es precisamente lo que vemos con una película como ‘Shoah’ de Claude Lanzmann. (35-36 en La Moda Negra de Leader)

Les comparto la película citada por Leader: Shoah (1986).

Descripción en Youtube:
Shoah (del hebreo שואה, “catástrofe”) es una película documental del realizador francés Claude Lanzmann, estrenada en 1985, y de aproximadamente nueve horas de duración.

El filme de Claude Lanzmann es un documental de historia oral, filmado a lo largo de cerca de diez años en diferentes continentes. Reúne testimonios, en primera persona, de víctimas, testigos y verdugos del exterminio de las comunidades judías durante la Segunda Guerra Mundial. Cada uno de los invitados a participar en el documental narra su personal vivencia de los sucesos relacionados con el Holocausto judío.

El formato de las intervenciones fue concebido por Lanzmann como una entrevista. El director interviene para evocar los recuerdos de cada invitado, en ocasiones preguntando por detalles técnicos (por ejemplo, sobre el número de vagones de cierto tren, o la capacidad de cierto horno crematorio), o por emociones y sentimientos, e incluso sobre detalles relativamente anodinos, pareciendo tener su papel una mera función fática (como, por ejemplo, cuando pregunta si había árboles en el gueto de Varsovia). Sin embargo, no es difícil interpretarlo como una falsa entrevista, en la que el director solamente pregunta u observa cuando el entrevistado no puede, o no quiere, seguir hablando. Es frecuente que los testigos se detengan a causa de un desmoronamiento psicológico. En esas ocasiones, Lanzmann insiste en el deber del invitado de seguir hablando.

Es importante subrayar, para destacar la peculiar naturaleza documental del filme, que la película no contiene imágenes de archivo ni banda musical. Toda la obra se estructura en entrevistas individuales o colectivas, en tiempo presente y en los más variados escenarios, o en visitas a los lugares donde ocurrieron los hechos tal y como se conservan en el momento de la grabación, estando presentes o no los testigos. El hecho de que no haya voz en off, salvo brevísimas intervenciones para aclarar lugares o hechos obviamente desconocidos para el espectador, recalca, por otro lado, que el filme se concibió bajo los planteamientos de la historia oral.

Los testimonios se recogieron en los siguientes idiomas: inglés, francés, alemán, italiano (empleados todos ellos directamente por Claude Lanzmann), yiddish, hebreo y polaco. La versión española no se editó doblada, sino subtitulada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s